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¿Mantenimiento o conservación del jardín?

Hoy quiero reflexionar acerca de lo que un cliente debe considerar cuando contrata el cuidado de su jardín.

Ante la necesidad o el deseo de poner nuestro jardín en manos de unos profesionales debemos pensar:

¿Qué es lo que deseamos? ¿Mantener nuestro jardín o conservar nuestro jardín?

Le_jardin_japonais_de_Noguchi_(UNESCO,_Paris)_(5212315715)

Si vamos al Diccionario de la Real Academia de la Lengua lo que encontramos si buscamos mantenimiento es:

“Conjunto de operaciones y cuidados necesarios para que instalaciones, edificios, industrias, etc., puedan seguir funcionando adecuadamente.”

Si buscamos conservación encontramos:

“Acción y efecto de conservar.”

Y entonces buscamos conservar:

“Mantener o cuidar de la permanencia o integridad de algo o de alguien”

“Guardar con cuidado algo”

Pueden parecer casi sinónimos, desde luego, pero en la palabra mantenimiento hay algo de mecánico, algo de cuidar de la función. La palabra conservar pone el acento en la permanencia, en la integridad y aparece la palabra guardar.

Buscamos guardar y encontramos:

“Tener cuidado de algo o de alguien, vigilarlo y defenderlo”

“Preservar algo del daño que le puede sobrevenir”

Guardar nos relaciona con algo valioso, con algo que merece la pena vigilar y defender, algo para preservar.

Entonces se puede interpretar que si mantenemos (o contratamos el mantenimiento de) nuestro jardín, estaremos ocupándonos de las cosas necesarias para que nuestro jardín funcione, nos ocuparemos de las funciones vitales de las plantas, del funcionamiento del riego, la iluminación y la funcionalidad del jardín.

Si conservamos nuestro jardín (o contratamos su conservación) nos estaremos encargando de la permanencia de un elemento, de una obra, cuidaremos de su integridad y lo guardaremos y preservaremos del daño como algo valioso.

Dupérac,_Étienne_-_Gardens_at_Villa_d'Este_-_1560-1575

Probablemente el tipo de acciones a realizar en un mantenimiento no diferirán en nada a las de una conservación. Lo que si será muy diferente será el concepto del que se parte y el objetivo al que se dirige.

En el primer caso se entenderá el jardín como un conjunto de elementos que habitan un espacio y se procurará que los elementos funcionen para que el espacio funcione.

En el segundo caso se entenderá el jardín como una unidad, un todo compuesto de diversas partes interrelacionadas y en continuo cambio. Se considerarán las actuaciones a realizar dentro de ese todo atendiendo a que lo inmediato no comprometa lo futuro y a que las necesidades de las partes no se antepongan a la necesidad del todo.

Kew_Gardens_Palm_House,_London_-_July_2009

Es pues necesario hacerse la pregunta “¿Cómo entiendo yo mi jardín?” para poder elegir la opción que mejor nos acomode. Responder esta pregunta quizás lleve unos minutos, pero a mi entender nos ahorrará tiempo en la búsqueda de la empresa idónea.

Y una sugerencia, conversar un rato con los posibles jardineros nos ahorrará más dinero que establecer una comparativa de precios.

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